El servicio de música online Spotify quiere dejar clara su posición en cuanto al abuso, y el primero en caer bajo la nueva política de “contenido ofensivo y conducta inapropiada” ha sido el rapero R. Kelly, cuyo material no será promovido, aunque sigue estando disponible para quienes deseen buscarlo en el compilatorio musical.

Esta acción responde a las acusaciones que han pesado por años sobre el artista de ‘conducta sexual inapropiada’, seguido de una campaña en redes sociales bajo la etiqueta de #MuteRKelly. El artista, sin embargo, ha negado las acusaciones en varias oportunidades, según reseñó la agencia Reuters.

“No censuramos contenido por el comportamiento de un artista o creador, pero queremos que nuestras decisiones editoriales, lo que elegimos programar, reflejen nuestros valores”, dijo Spotify en un comunicado.

De acuerdo a la BBC Spotify, con más de 75 millones de suscriptores en el mundo, tiene “varios meses” trabajando en la política contra el abuso y exhortó a sus usuarios a denunciar todo aquel contenido que consideren ofensivo.