Más de 1.000 taxistas de España se manifiestan en el centro de Madrid contra la actividad de los Vehículos de Alquiler con Conductor (VTC) que intermedian Cabify o Uber, en una jornada de huelga convocada en todo el país.

Los taxistas reclaman a las administraciones un mayor control sobre esta actividad competidora. Se quejan de sus precios más bajos que rompen el mercado, de que eluden las obligaciones fiscales, de una falta de seguridad, de intrusismo y de prácticas ilegales en la recogida de viajeros, entre otras cuestiones.

La manifestación, que recorre el centro de la capital y culmina en las proximidades del Congreso de los Diputados, está encabezada por 35 taxis y tras ella miles de profesionales del sector con banderas de todas las regiones españolas se manifiestan tras la pancarta ‘No a la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) y sus multinacionales. Por el servicio público del taxi’.

Desde primera hora de la mañana, la huelga se ha hecho patente en el centro de las grandes ciudades y en los aeropuertos como los de Madrid y Barcelona, donde los viajeros que llegaban no eran atendidos por los taxistas, por lo que tenían que recurrir al metro o a los autobuses.

La legislación en España contempla que por cada 30 licencias de taxi pueda coexistir 1 de VTC, pero los taxistas insisten en que ese ratio se ha vulnerado, pero una reciente sentencia del Tribunal Supremo permitirá 80 nuevas concesiones de licencias VTC, lo que, según los taxistas, podría suponer 10.000 coches más de este tipo y “poner aún más en peligro” el marco legal.

Respecto a esta cuestión, el ministro español de Fomento, Íñigo de la Serna, afirmó que el Gobierno no puede anular decisiones judiciales que otorgan nuevas licencias de actividad para los VTC e insistió en que “en estos momentos es imposible” que las autoridades regionales den nuevas licencias para esos vehículos. La de este miércoles es la séptima protesta del colectivo de taxistas en 2017.

(Noticia con información de Efe/ elcomercio.pe)