Después de una dura batalla judicial frente al regulador de transporte de Londres, Transport for London (TfL), Uber ha recuperado la licencia que permite operar a su servicio en la capital de Reino Unido.

El permiso de operación, concedido por una jueza, es menor al que la empresa esperaba recibir de la justicia británica. En esta ciudad hay más de 3,6 millones de usuarios frecuentes de la aplicación.

La decisión se produjo después de un día y medio de discusiones en las que los abogados de Uber insistieron en que la aplicación global de viajes compartidos había revisado por completo su cultura, las políticas de seguridad de los pasajeros y restablecieron su complicada relación con el ente regulador. Por su parte, TfL se desconectó efectivamente de la disputa y dijo que las principales preocupaciones habían sido abordadas.

TfL aseguró entonces que Uber “no es apto y adecuado para poseer la licencia de operador de alquiler privado […] demuestra la falta de responsabilidad de la corporación en relación con una serie de cuestiones que tienen implicaciones potenciales para la seguridad pública“.

La decisión judicial supone un respaldo para la nueva gestión de Dara Khosrowshahi, que ha admitido que han cometido “errores” en el pasado y ha prometido cumplir con los criterios del reglamento de transporte de la ciudad para seguir operando.

Un negocio tan joven ha sufrido una serie de dolores de crecimiento que no se han visto favorecidos por lo que parecía ser una actitud bastante optimista de quienes manejaban el negocio en el pasado reciente“, dijo Arbuthnot en el fallo. “La actitud de los gerentes anteriores de Uber me pareció que la evidencia era la de hacer crecer el negocio a como diera lugar“.

La prohibición tenía a la firma en riesgo de ser excluida de su mercado más grande en Europa en un momento en que ya se estaba recuperando de demandas por acoso sexual, reclamos de empleo e investigaciones regulatorias en todo el mundo.

Entre las medidas que ha ido adoptando la compañía comandada por Khosrowshahi se encuentra asumir la empresa y no los conductores los posibles incidentes diarios o introducir un descanso de seguridad obligatorio de seis horas para los conductores después de 10 horas de trabajo.

Tal es la huella de la app en la ciudad que cuando le fue revocada la licencia 400.000 usuarios firmaron para tratar de recuperarla en los primeros días.

 

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