La Unión Europea hizo una advertencia final el viernes a la primera ministra británica, Theresa May, sobre el Brexit: Ponga sus cartas sobre la mesa, ofrezca maneras para superar las “enormes” diferencias y evite que Gran Bretaña se salga del bloque sin un acuerdo.

En el segundo día de una cumbre más centrada en temas migratorios que en el Brexit, los líderes de los otros 27 países de la Unión Europea (UE) se unieron para aumentar la presión sobre May para que supere las desavenencias dentro de su gobierno y avance con las conversaciones.

Theresa May prometió a los líderes europeos establecer un acuerdo con sus ministros la próxima semana

May, quien abandonó la cumbre después del primer día, se ha mostrado reacia a detallar los planes Brexit debido a las profundas divisiones en su Partido Conservador sobre los términos del mayor cambio de política exterior de Gran Bretaña en casi medio siglo.

Pero ella prometió negociar un acuerdo con su principal equipo de ministros en una reunión la próxima semana y tiene la intención de presentar un documento de política, o documento oficial, que establezca los objetivos del gobierno para una asociación futura después de eso.

May volvió a decir el viernes que estaba “lista para intensificar y acelerar el ritmo de las negociaciones”, pero sólo después de advertir a los líderes de la UE que consideren la seguridad de Europa antes de separarse de Reino Unido.

Con solo nueve meses antes de que Gran Bretaña abandone la UE, el presidente de la cumbre, Donald Tusk, y el jefe negociador del bloque, Michel Barnier, consideran que no se ha podido hacer mucho.

“Esta es la última llamada para poner las cartas sobre la mesa”, dijo Tusk a periodistas, lo que se suma a las crecientes llamadas para que Gran Bretaña se mueva rápidamente para tratar de asegurar un acuerdo para octubre de este año.

Barnier repitió la advertencia de que “el tiempo es corto”.

“Actualmente, estamos esperando el Libro Blanco de Reino Unido y espero que contenga propuestas realistas y viables, pero permítame mencionar una vez más que hay poco tiempo”, agregó.

El documento oficial, o Libro Blanco, establecerá la visión británica para su futura relación con la UE, algo que ha obstaculizado los intentos por lograr un acuerdo de separación, especialmente sobre los compromisos de ambas partes para evitar el regreso a una frontera dura en la isla de Irlanda.

Las conclusiones de la cumbre subrayaron las preocupaciones de los líderes “de que aún no se ha logrado un progreso sustancial para acordar una solución de respaldo para Irlanda/ Irlanda del Norte”, pero nuevamente sostuvieron la posibilidad de flexibilidad si “las posturas del Reino Unido evolucionan”.

Con información de www.es.reuters.com