La nueva exposición del Museo de Londres es grasosa, maloliente, y a la vez deja entrever la parte oculta de la vida urbana. La exhibición muestra parte del denominado “ fatberg, la masa de 130 toneladas y 250 metros de largo que el pasado mes de septiembre obstruyó una alcantarilla situada en una zona victoriana de la metrópolis, concretamente, en la calle Whitechapel.

Los empleados del alcantarillado de la ciudad tardaron semanas en poder sacar la enorme masa de aceite, grasa, pañales y toallitas para bebés que se acumuló debajo de la zona East End de Londres. El museo ha conservado un trozo del monstruo de desechos del tamaño de una caja de zapatos, cuya consistencia se asemeja a roca lunar, tras someterlo a un proceso de secado al aire.

El conservador Vyki Sparkes ha explicado que el “fatberg” es “desagradable y fascinante. Y eso es lo que ha sido genial para trabajar. Tiene este impacto en las personas”. La masa estará expuesta al público desde este viernes, 9 de febrero, hasta el próximo 1 de julio y la entrada para contemplarla será gratuita.

Las tareas de limpieza de la alcantarilla donde fue encontrada la masa, la más grande registrada en la metrópolis, duraron cerca de tres semanas. Es por este motivo y el impacto que generó en los trabajadores del subsuelo londinense que el jefe de Thames Water, la empresa que se encarga del mantenimiento del alcantarillado londinense, Matt Rimmer, calificó el tapón de “monstruo total”.

Una trabajadora del museo posando junto a un trozo de 'fatberg'
Foto: AFP – Una trabajadora del museo posando junto a un trozo de ‘fatberg’ 

La empresa de limpieza necesitó todos los recursos disponibles para hacer frente al reto de retirar el “fatberg”, por ejemplo, utilizó chorros de agua de alta presión para romper la bola antes de succionarla con tanques. “Básicamente es como tratar de romper hormigón”, explicó el responsable de la compañía.

El suceso llamó la atención de los responsables del museo londinense, cuya directora, Sharon Ament, explicó que incluir el “fatberg” en su colección “plantearía preguntas sobre cómo vivimos” y también inspiraría a los visitantes “a considerar soluciones a los problemas de las metrópolis en crecimiento”. Unas cuestiones que los habitantes y visitantes de la capital del Reino Unido ya pueden plantearse observando una pequeña parte del “monstruo” de los desechos humanos en vivo y en directo.

Noticia con información de: www.lavanguardia.com