Yulia Skripal, quien fue envenenada el pasado mes de marzo, junto a su padre, un ex espía ruso, ha dicho este miércoles que no aceptará la oferta de los servicios de la embajada rusa en Londres, según un comunicado emitido en su nombre por la policía británica.

En la declaración publicada hoy, ha señalado que su padre seguía gravemente enfermo y que todavía sufría los efectos del gas nervioso usado contra ellos.

Yulia Skripal, de 33 años, recibió el alta médica el pasado lunes tras haber sufrido, junto con su padre, un ataque con la toxina química rusa Novichok en la citada localidad inglesa, un incidente del que Londres culpa al Kremlin -que niega su implicación- y que ha generado una grave crisis política y diplomática entre ambos países.

La embajada de Rusia en el Reino Unido había solicitado acceso a la hija del antiguo agente doble, a quien el Gobierno británico ha proporcionado un alojamiento “seguro” a su salida del centro médico, de cuya ubicación o circunstancias no han trascendido detalles.

La legación diplomática rusa en este país reaccionó con enojo a la noticia, al considerar que la “ciudadana rusa” Yulia Skripal había sido llevada a ese alojamiento “secreto” en contra de su voluntad.

En medio de esta polémica, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores británico señaló hoy que esa cartera “había trasladado previamente la oferta de apoyo consular de la embajada rusa a Yulia”. “Ella es libre de decidir si desea continuar por esa vía. Hasta la fecha, entendemos que no lo ha hecho”, agregó la misma fuente oficial.

Por su parte, la misión diplomática rusa en Londres también ha considerado, según ha manifestado en varios tuits, que “el realojamiento secreto de los Skripal, vetados de cualquier contacto con su familia, se interpretará como un secuestro o, al menos, como un aislamiento forzoso”.

Rusia, que en repetidas ocasiones ha criticado la gestión del Reino Unido de la investigación sobre el ataque a los Skripal con el agente químico, ha insistido al Ejecutivo británico que debe aportar “pruebas urgentes” que demuestren que Yulia no está siendo coaccionada.

La recuperación de la hija del exespía fue anunciada este martes por la directora del Hospital de Salisbury, Christine Blanshard, quien reveló que los dos pacientes “han respondido excepcionalmente bien al tratamiento proporcionado” y matizó que, no obstante, “ambos se encuentran en fases diferentes del proceso de recuperación”.

Sobre Yulia, la directora del centro médico apuntó que si bien su alta hospitalaria no “marca el final de su tratamiento, representa un momento significativo”.

Con relación a su padre, Serguéi, la doctora dijo que, aunque se recupera “de manera más lenta que Yulia”, el personal médico confía en que pueda abandonar el hospital “a su debido tiempo”.

Noticia con información de: www.elmundo.es